Luanda - La subdirectora general del Instituto Nacional del Niño (INAC), Elisa Gourgel, desalentó hoy a las familias a asignar trabajo forzoso a los niños, por considerar que atenta contra sus derechos y los coloca en una situación vulnerable en la sociedad.
En declaraciones a la ANGOP, el responsable explicó que, para las familias que practican estas prácticas, la pena oscila entre dos y ocho años de prisión, por violar y poner en peligro el propio desarrollo del niño, además de promover diversos daños.
“Es necesario que los adultos sean responsables de sus actos, ya que el niño es un ser humano y tiene todo el derecho a ser guiado por personas idóneas, que al cometer estos actos están violando la Ley 25/11, de 14 de julio, la Ley sobre Violencia Doméstica.
Según el director, lamentablemente hay varias provincias con casos de niños que practican el trabajo duro: 332 en Luanda, 374 en Lunda-Sul, 449 en Huambo, 1.007 en Bié, 426 en Benguela, 154 en Cuando Cubango, 210 en Uíge y 242 en Zaire.
Entre los daños del trabajo infantil, Elisa Gourgel se refirió a que los niños empiezan a trabajar mal temprano, no duermen lo suficiente, trabajan en exceso, se exponen a peligros y se ven afectados sus aspectos físicos y emocionales.
Además, dijo el responsable, al dedicarse demasiado temprano a actividades pesadas, el menor mata algunas etapas de su desarrollo y comienza a tener gusto por los valores monetarios para luego volverse adicto, lo que preocupa mucho al INAC.
“Los adultos deben centrarse en el desarrollo del niño, cuidarlo y no herir su sensibilidad. Hay muchos niños expuestos, explotados en trabajo infantil y abusados sexualmente”, informó el subdirector general de la citada institución.
Elisa Gourgel destacó que hoy en día hay niños con actitudes de comportamiento erróneas a causa de actos malvados que los adultos perpetran contra ellos.
Por otro lado, el responsable lamentó que muchos niños no tengan nombre de pila, y en ocasiones sean llamados simplemente con apodos o "nombres caseros" como Paizinho Mãezinha, Tony o Zezinho y sin derecho al nombre completo del padre y la madre.
"Los adultos deben estar más preparados para asumir responsabilidades. Hay mucha negligencia en algunas familias, que permiten que niños menores de 19 años se conviertan en maridos o mujeres, sin ninguna madurez ni educación", advirtió.
Para Elisa Gourgel, no toda mujer que soporta un embarazo de nueve meses está en condiciones de ser madre, y es ahí donde muchas se pierden y hacen que sus hijos pasen más tiempo en la calle que en casa.
“Cuando no tenemos responsabilidad como madre, el niño busca afuera lo que no encuentra en casa. A veces sale a la calle y se encuentra al abusador, al pedófilo que dice te ayudo, pero en A cambio tiras la basura, cargas agua o te metes conmigo”, advirtió.
También denunció que muchos padres, madres y tutores llevan a menores a la calle a pedir limosna. Mientras tanto, aconsejó al país saber posicionarse y compartir lo poco que tienen con sus hijos, ya que son vulnerables como cualquier otro ser humano.
“No hiero la sensibilidad de nadie, cada uno puede tener los hijos que quiera porque es un regalo, pero no podemos maltratarlos, porque es una bendición que muchos no tienen”, concluyó el director, con motivo de una Gran entrevista que la ANGOP publicará próximamente.
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